“No se avanza porque hay miedo, hay temor a perder privilegios”
Miguel Lifschitz, Gobernador de la Provincia - Parte 1
Miguel Lifschitz, Gobernador de la Provincia - Parte 2
En diálogo con Radio Uno 101.3, Miguel Lifschitz contó cómo vive su rol de Gobernador desde la intimidad de su hogar dado el reposo que se ve obligado a hacer por la intervención en el pie. Más distendido que en la cotidianeidad, se prestó a un ameno diálogo con la emisora santafesina.
Un tema que ocupó gran parte de la conversación fue la reforma de la constitución santafesina. Acerca de ello, el mandatario se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzarla y destacó la importancia que tiene para todos los santafesinos.
Además, se animó a decir por qué algunos funcionarios se niegan a que se de este proceso asegurando que hay miedo a perder privilegios que se obtuvieron “por uso y costumbre”.
“Estoy aprovechando cada minuto intensamente de esos cuatro años para poder cerrar ese ciclo y dejar la impronta de mi gestión
Por su parte, Lifschitz negó rotundamente que la reforma constitucional persiga fines políticos que beneficien a su gestión remarcando que su cargo durará cuatro años. “Estoy aprovechando cada minuto intensamente de esos cuatro años para poder cerrar ese ciclo y dejar la impronta de mi gestión", manifestó.
También, hizo un análisis de la gestión de Mauricio Macri y se mostró preocupado por las políticas que aplica el Jefe de Estado y las implicancias que estas tienen para nuestra provincia.
La entrevista (Parte II)
Periodista: - Muchas veces se lo ha escuchado pronunciarse sobre la reforma constitucional. ¿Qué impronta tiene usted para una posible reforma? ¿Será posible?
Miguel Lifschitz: - Siempre es una potencialidad hasta que no logremos el acuerdo político necesario para impulsarlo. Yo lo que se y de lo que estoy seguro es que estamos en una muy buena oportunidad para hacerlo. Vale la pena impulsarlo y hay muchos dirigentes políticos de distintos partidos que comparten esta mirada. A veces juega la especulación, la conveniencia de corto plazo, la especulación de “me conviene o no me conviene”, si es mejor postergarlo y dejarlo para más adelante. Pero creo que los santafesinos nos merecemos una discusión que salga de la coyuntura porque sino siempre estamos discutiendo el día a día y que nos permita pensar el largo plazo.
Una nueva constitución siempre representa un envión, un impulso de progreso, desarrollo a futuro para un país o para una provincia. En esa pelea vamos a estar empeñados seguramente una vez que termine el proceso electoral y vamos a intentarlo. No tengo asegurado el éxito pero como tantas cosas, si no se intenta es seguro que no se van a lograr.
P: - ¿Cuál es el motivo por el que siempre se fracasa en abordar el tema de la reforma de la constitución?
ML: - Yo creo que fundamentalmente no avanza porque hay miedo, hay temor a perder privilegios, beneficios que por uso y costumbre se han ido obteniendo. Por temor a perder posiciones de protagonismo. Obviamente, los cambios siempre producen temor y esto es lógico. Lo que ocurre es que si no nos animamos a cambiar, las cosas siguen siempre de la misma forma.
Yo supongo que hay legisladores que hace muchos años que son legisladores y que tienen expectativas de seguir toda la vida como legisladores y que tal vez tiene temor de que en una nueva constitución aparezca una limitación de los mandatos que puede ser a dos períodos, tres períodos… pero que le ponga algún límite. Y es entendible.
Que pueda aparecer alguna cuestión de equidad de género, por ejemplo, que obligue a que las listas y la integración de los espacios también la tengan. Que pueda haber otros marcos para, por ejemplo, la selección de jueces. Que se incorpore definitivamente un marco constitucional del Concejo de la Magistratura que hoy no existe y le pondría límites a los futuros gobiernos pero también, le marcaría la cancha al Poder Judicial.
"Los cambios siempre producen temor y esto es lógico. Lo que ocurre es que si no nos animamos a cambiar, las cosas siguen siempre de la misma forma"
Cada una de las cosas que podemos plantear, si pensamos en el medio ambiente y en su protección quizás haya algunos productores agropecuarios que se sientan con temor que eso les afecte su capacidad o autonomía para producir en sus predios sin ningún tipo de control.
Cada una de las medidas y las ideas que uno puede pensar para una constitución seguramente afecta al interés, ¿no? Y creo que cuando ese interés es potencialmente afectados, son un obstáculo. Pero bueno, justamente esa la democracia. Tratar de poner de un mismo lado a quienes crean en la necesidad de producir cambios positivos, que sean conversados, acordados, consensuados y que sirvan para avanzar.
P: - ¿Qué opina sobre quienes reducen el tema a una reelección como para decir “es una cuestión política y no es algo que la provincia necesita”?
ML: - Eso se plantea siempre. Pero, sinceramente asumí con una idea de hacer una gestión de cuatro años y estoy aprovechando cada minuto intensamente de esos cuatro años para poder cerrar ese ciclo y dejar la impronta de mi gestión. No tengo una hipótesis ni de ocho, ni de doce. Salvo que la constitución, los constituyentes definieran otros criterios y otras cosas.
No me parece que tengamos que poner los problemas personales o individuales en el centro de la discusión. Creo que tenemos que ir por los temas de fondo y después habrá tiempo para discutir los aspectos más coyunturales.
P: - ¿Es probable que a fin de año se llame a convencionales Constituyentes?
ML: - No se si durante este año. Ojalá que pudiera ser o tal vez el próximo. Pero no hay plazos establecidos. Creo que esto va a depender de la voluntad política como todas las cosas: se puede resolver y avanzar de manera rápida o se puede demorar como ha ocurrido en otras oportunidades y pasar el tiempo sin que se resuelva. Aspiro a que podamos encontrar eco en los actuales legisladores y que podamos avanzar en ese camino. Y sino, de todas formas la discusión, el debate, la instalación del tema va a ser positivo; porque sino es en mi mandato será en el próximo. En algún momento vamos a necesitar juntarnos los santafesinos para reformar la constitución porque, además, es un mandato casi constitucional que tenemos.
P: - Cambiando de tema. Usted tiene una forma de Gobernar especial, que lo ha llevado a tomarse un avión solo y viajar para resolver conflictos. ¿No es peligrosa esa impronta? Porque la gente se puede acostumbrar a que un Gobernador haga ese tipo de cosas y, después, se lo exijan para todo.
ML: - Siempre existe el riesgo, pero si uno no los corre no puede hacer nada en la Gestión Pública. Cada acción, cada definición, cada paso que damos tiene algún riesgo pero son los que se necesitan correr para hacer que las cosas cambien, que los problemas se resuelvan.
"Es preocupante porque no se ven medidas del Gobierno que vayan a cambiar la situación".
P: - ¿Cómo ve la situación del país? ¿Qué opinión le merecen las política generadas por el Gobierno de Mauricio Macri hacia Santa Fe como Gobernador? ¿Y como ciudadano?
ML: La verdad que con cierta preocupación. Por un lado, una economía que no termina de arrancar y eso es complicado para muchos sectores de la sociedad; porque, cuando no hay trabajo, hay inflación, no hay reactivación del mercado interno quieres más lo sufren son los sectores populares, los trabajadores, los desocupados, las familias más humildes. Y esto se está sintiendo en Santa Fe, particularmente en las grandes ciudades pero también en el interior y no quiero pensar en otras provincias argentinas que probablemente no tengan la capacidad productiva que tiene la nuestra. Es preocupante porque no se ven medidas del Gobierno que vayan a cambiar la situación. Y hay una confianza ciega en que, algunas decisiones macroeconómicas que se han tomado, por sí solas van a permitir la recuperación de la economía y en la realidad eso no se está percibiendo.
Por otro lado, me preocupa también cierta tendencia a poner por encima de todos las cuestiones electorales, la campaña. Y eso para mí, para quienes tenemos tarea de Gobierno es todo un tema. Porque cuando nuestro gobierno se convierte en una usina electoral, en una herramienta para ganar elecciones pero nos vamos olvidando de la gestión cotidiana, la realidad después nos pasa factura.
Y yo estoy viendo un poquito eso. Muchos ministros, mucho Jefe de Gabinete, muchos funcionarios de alto rango muy metidos en las cuestiones electorales, en los candidatos, en la propuestas o en las acciones de campaña pero las decisiones de Gobierno se van demorando. Y eso es preocupante.
Fuente: Agenciafe








