Multitudinarios mítines ponen fin a una tensa campaña electoral en Kenia
Ante unas encuestas que ofrecen resultados muy ajustados y prevén que todo se decidirá el próximo martes en las urnas, ambos candidatos se mostraron convencidos de su victoria ante miles de seguidores, que apoyaron a sus líderes en un ambiente de total celebración.
Kenyatta concluyó la campaña en el Afraha estadio de Nakuru, a unos 160 kilómetros al norte de la capital y uno de los feudos de su formación (Jubilee), donde pidió la reelección para poder continuar sus proyectos de desarrollo y ofrecer educación gratuita para todos los kenianos.
"Os pido que salgáis en masa y votéis por Jubilee. Vamos a asegurar una rotunda victoria en la primera ronda para Jubilee", afirmó Kenyatta en medio de las ovaciones de una gran marea roja, color insignia del partido gobernante.
Por su parte, la coalición opositora Súper Alianza Nacional (NASA, en sus siglas en inglés), encabezada por Odinga, eligió el céntrico y emblemático parque Uhuru Park en Nairobi para celebrar su último mitin, que reunió a miles de personas volcadas con su líder.
"Todos estáis invitados a la residencia presidencial para una fiesta después de nuestra victoria", afirmó Odinga.
Durante el encuentro, la NASA pidió un minuto de silencio en memoria de Chris Mando, responsable del recuento electrónico de votos de la Comisión Electoral, que fue asesinado y torturado.
El hallazgo de su cadáver el pasado lunes avivó la tensión en plena campaña, también marcada por las denuncias de la oposición sobre una conspiración entre altos mandos del Ejército y la cúpula del Gobierno para amañar las elecciones generales.
La NASA también denunció hoy que un ciudadano estadounidense y otro canadiense fueron detenidos ayer en un acto de su campaña, información que fue confirmada por la embajada de EEUU en el país, que precisó que ambos se encuentran "a salvo y saliendo de Kenia".
Durante toda la jornada, también se han vivido mítines improvisados de seguidores de cada partido que, con un altavoz, han estado difundiendo consignas políticas por las calles de la capital.
Tal y como había ordenado la Comisión Electoral, la campaña finaliza a 48 horas de la celebración de los comicios, por lo que ahora los kenianos tendrán por delante dos días de reflexión.
Kenyatta y Odinga son viejos rivales, ya que se enfrentaron en las urnas en las últimas elecciones de 2013, cuando Kenyatta obtuvo el 50,07 % de los votos y consiguió la mayoría absoluta para ganar en primera ronda por unos escasos 8.000 votos.
Odinga, que logró el 43,3 % de los sufragios, presentó un recurso contra el resultado electoral alegando irregularidades cometidas durante los comicios, aunque el Tribunal Supremo desestimó la impugnación.
Los dos candidatos se han negado a firmar un acuerdo para aceptar los resultados, tal y como había pedido la comunidad internacional.
Muchos kenianos han decidido abandonar Nairobi y trasladarse a sus ciudades de origen (cada tribu procede de una zona del país) y evitar así posibles tensiones tribales durante los comicios.
En los supermercados de la capital, donde ya hay estanterías vacías y han subido los precios de algunos productos básicos, como la leche, se han repetido las largas colas para hacer acopio de alimentos para poder afrontar posibles desabastecimientos en los próximos días.
La tensión preelectoral que se vive en Kenia hace recordar a los comicios de hace diez años, cuando 1.100 personas murieron y otras 600.000 se vieron forzadas a abandonar sus hogares en medio de una ola de violencia postelectoral organizada desde las altas instancias de poder.
La Corte Penal Internacional vinculó a Uhuru Kenyatta, entonces viceprimer ministro, con estos crímenes de lesa humanidad, aunque en 2014 tuvo que archivar el caso por falta de pruebas para procesar al mandatario, ya que muchos testigos murieron o desaparecieron.
Fuente: eldiario.es






