Pérez y Fernández juntos, la apuesta de Gamboa
No importa si no se encuentran en condiciones físicas óptimas o si el cuerpo no les resiste un partido completo. Pablo Pérez y Julián Fernández son indispensables en Newell’s. El domingo no deslumbraron, pero con ellos en cancha, repartiéndose la franja central, el equipo tuvo los mejores pasajes en el empate ante Colón. Así fue que se juntaron por primera vez en el torneo, como lo había planificado antes del inicio de la competencia oficial Fernando Gamboa, quien no los había podido reunir por las lesiones que sufrieron.
Fernández disputó en el estadio Brigadier López su primer partido de titular desde que se desgarró en la 1ª fecha. Había retornado al conjunto rojinegro, ingresando en el segundo tiempo, en la derrota contra Atlético Tucumán (1-2). En Santa Fe ya apareció entre los once, en uno de los puestos que mayores complicaciones le trajo a Gamboa durante el torneo, el de mediocampista central. Por ese motivo su regreso era esperado. Es que ni Juan Sforza ni Mateo Maccari, los ocasionales reemplazantes, hicieron olvidar su capacidad para ocupar espacios y obstruir los avances del rival.
Pérez se desgarró una semana antes del inicio del torneo y volvió a jugar en la 6ª fecha, contra Racing (0-2), entrando en la segunda etapa. Newell’s aguardaba tenerlo a disposición a raíz de la necesidad de contar con un futbolista criterioso en el traslado y la circulación en la mitad de cancha. En los partidos que faltó, Jerónimo Cacciabue, con otras características, fue el sustituto y no ocupó ese vacío. Su bajo rendimiento derivó en que Gamboa ni siquiera lo concentre para los dos últimos encuentros.
El entrenador rearmó el medio, modificando nombres y disposición táctica, para visitar a Colón, a partir de un declive en el rendimiento colectivo. Fernández reemplazó a Maccari y se paró de doble cinco junto a Pérez.
Así Gamboa cambió la línea media habitual de un solo mediocampista central, acompañando a los dos volantes internos.
El objetivo con esta disposición fue agruparse mejor y no dejarles tanta libertad a los futbolistas adversarios y que encaren con mayor comodidad a la última línea rojinegra.
Pérez y Fernández se distribuyeron la franja central, ubicados a derecha e izquierda. Pérez fue el que progresó más en el terreno. Fernández, el que estuvo más replegado. Cada uno cumpliendo su rol, cumplieron un papel correcto durante la primera etapa.
Con actitud, esfuerzo y lectura del juego, Fernández luchó, se anticipó y cortó varios avances de Colón. Aportó a la obstrucción en el medio.
Con precisión y visión del juego, Pérez le dio toque, habilitación y circulación al equipo.
El desgaste físico les fue restando energía. Gamboa se dio cuenta de eso y al cuarto de hora del segundo tiempo los sacó. A esa altura, Newell’s era inferior en el juego. Los cambió por Maccari y Sforza, quienes no consiguieron modificar el rumbo del partido.
Newell’s se trajo un punto pero necesita elevar su juego. Y para eso Fernández y Pérez son insustituibles, aunque el cuerpo no les aguante para un partido entero, especialmente en el caso del segundo.
Fuente: La Capital







