"Nada tiene que temer": la respuesta de Cancillería al Reino Unido tras las críticas al pedido de arbitraje por Malvinas
El cruce de opiniones y de acciones marca una escalada por la cuestión Malvinas entre la Argentina y el Reino Unido. El canciller Pablo Quirno publicó un comunicado oficial en respuesta al gobierno británico por llamar a la embajadora en Londres por la posibilidad de ir a un arbitraje en este tema.
"La República Argentina rechaza que el Reino Unido caracterice el recurso argentino al arbitraje en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) como un intento de 'socavar' los derechos de alguien". Así comienza el documento que se encuentra publicado en castellano y en inglés.

Comunicado oficial de la Argentina - en castellano y en inglés - en respuesta al llamado a la embajadora de nuestro país en Londres por la decisión de ir a un arbitraje internacional por nuestros rescursos en la zona de Malvinas y el Atlántico Sur. (Foto: Cuenta de X de Quinto)
Y sigue: "Nada más alejado de la realidad. Someter una controversia a un tribunal internacional imparcial es el acto más responsable que puede realizar un Estado. Así es como los Estados comprometidos con el estado de derecho resuelven sus diferencias: no mediante acciones unilaterales, sino ante jueces que aplican el derecho que ambas partes han aceptado libremente".
El comunicado es la consecuencia directa por el rechazo británico al anuncio argentino de acudir a un arbitraje internacional por los recursos naturales que están en terriorio y mar argentino usurpado por los británicos.
En su parte final, el comunicado de Cancillería dice: "La República Argentina reafirma su permanente disposición a reanudar las negociaciones bilaterales sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, tal como lo han instado reiteradamente las Naciones Unidas. Mientras tanto, continuaremos defendiendo nuestros derechos por los únicos medios dignos de una nación comprometida con la paz: el diálogo, la diplomacia y el derecho internacional".
Rechazo a la actitud británica
El comunicado recuerda que hay un pronunciamiento claro de las Naciones Unidas para la negociación diplomática entre ambos gobiernos - excluidos los kelpers - del año 1965. Aunque la guerra del 82 cambió radicalmente el status quo, la resolución de la ONU sigue vigente.
Por eso, el comunicado de cancillería dice: "La declaración de la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, afirma que las actividades hidrocarburíferas unilaterales británicas en el área en disputa se llevan a cabo 'en plena conformidad con el derecho internacional, incluida la CONVEMAR'. Si el Reino Unido está realmente convencido de ello, nada tiene que temer de un tribunal", plantea a modo de desafío el canciller.
"La Argentina ha puesto su caso en manos de árbitros independientes, tal como la Convención la faculta a hacerlo. El Reino Unido, obligado por la misma Convención, tendrá plena oportunidad de demostrar sus afirmaciones ante ellos. La Argentina deposita su plena confianza en el tribunal arbitral y en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, que resolverá el caso con independencia. Serán ellos quienes se pronuncien sobre el fondo de la posición de cada una de las Partes", continúa.
En concreto, cita la famosa resolución del año 1965 para decir: "La Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas invitó a los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido a proseguir sin demora las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica a la disputa. La Resolución 31/49 instó a las dos partes a que se abstuvieran de adoptar decisiones que entrañaran la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras dicho proceso siguiera abierto", sigue el comunicado oficial.
La base del reclamo argentino por los recursos que se ve privado de usar por estar bajo la dominación británica se resumen en esta línea del comunicado: "La exploración y explotación unilateral de recursos naturales no renovables en el área en disputa constituye precisamente una modificación unilateral de ese tipo".
Es decir si empresas de británicos o de terceros países, como "Sea Lion" que tiene el 65% de capital israelí, se celebran entre los isleños y el gobierno de Londres, la Argentina no tiene ingerencia en la explotación de recursos que le son propios.
También recuerda que la misma resolución deja en claro que no tienen nada que opinar los kelpers en la cuestión de fondo - la soberanía - por ser una población impuesta. Por eso, el comunicado sostiene: "La República Argentina rechaza la manipulación del principio de libre determinación de los pueblos que el Reino Unido pretende imponerle y que las Naciones Unidas no han aplicado a los actuales habitantes de las Islas. El compromiso argentino con el respeto de su modo de vida, consagrado en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, no está en discusión".
Fuente: A 24






