El plan de Colón para que Bonansea llegue sin amarillas al Reducido
En la recta final de la fase regular de la Primera
Nacional, Colón tiene una situación particular por resolver con Alan
Bonansea, el único jugador del plantel que acumula cuatro amarillas y está al
límite de la suspensión. La idea es encontrar el momento adecuado para que
cumpla la fecha suspensión, con el objetivo de que llegue sin tarjetas al
Reducido.
El primer compromiso será este sábado, desde las 18, frente a
Almirante Brown, en el estadio Brigadier López. Después, el equipo de Iván
Delfino visitará a Ciudad de Bolívar y cerrará la fase regular como local ante
Defensores de Belgrano. En ese recorrido, el manejo de las amonestaciones
aparece como un detalle importante dentro de la planificación deportiva.
La situación de Bonansea contrasta con la de Facundo Castet,
quien llegó a la quinta amarilla y no podrá estar ante la Fragata. El lateral
cumplirá la suspensión este fin de semana y quedará habilitado para los dos
últimos encuentros de la fase regular, siempre que no surjan nuevos
inconvenientes.
Bonansea, una pieza importante más allá de la sequía
goleadora en Colón
El delantero atraviesa un momento complicado frente al arco.
Su último gol fue de penal ante Los Andes, hace tres fechas, y desde entonces
tuvo oportunidades para volver a marcar, pero no logró concretarlas. Es una
dificultad que lo acompañó durante buena parte de la temporada y que contrasta
con el esfuerzo que aporta en el funcionamiento colectivo.
Porque, más allá de la falta de eficacia, Bonansea es un futbolista valorado por su sacrificio, su despliegue y el trabajo que realiza para el equipo. Su entrega lo mantiene como una alternativa importante para Delfino, sobre todo porque sus competidores, Leandro Garate y Jerónimo Buosi, tampoco consiguieron consolidarse de manera sostenida en la consideración del entrenador.En Colón esperan que el atacante pueda recuperar su capacidad goleadora en el momento más importante del año. El equipo necesita mejorar su producción ofensiva para afrontar el Reducido y encontrar respuestas en sus delanteros puede resultar determinante en la pelea por el segundo ascenso.
La quinta amarilla, una cuestión de planificación en Colón
Con cuatro amonestaciones, Bonansea deberá administrar cada
partido con cuidado. La intención es que continúe jugando mientras esté
disponible y que la quinta amarilla llegue en una situación natural de juego,
sin que el equipo pierda antes de tiempo a un delantero que puede ser
importante en el cierre de la fase regular.
Si no recibe la amonestación frente a Almirante Brown, el
siguiente compromiso ante Ciudad de Bolívar podría convertirse en la última
oportunidad para cumplir la suspensión antes del cierre de la fase regular. De
esa manera, se perdería el partido ante Defensores de Belgrano para llegar sin
tarjetas acumuladas al Reducido.
La decisión, de todos modos, dependerá de cómo se desarrollen
los partidos y de las necesidades deportivas del equipo. No se trata de
resignar una pieza de manera anticipada, sino de evaluar el mejor momento para
cumplir una eventual sanción sin comprometer la disponibilidad del atacante en
los encuentros eliminatorios.
Colón ya tiene asegurada su presencia en el Reducido, pero
todavía busca mejorar su posición en la tabla. Por eso, cada punto y cada
decisión cuentan. Bonansea deberá responder dentro de la cancha, recuperar
su eficacia y, al mismo tiempo, atravesar este tramo final sin quedar condicionado
por las tarjetas. De esta manera, si no es amonestado de forma natural ante
Almirante, seguramente la busque frente a Ciudad de Bolívar.
Fuente: UNO Santa Fe






