Femicidio en Córdoba: los últimos mensajes que Daniela Villalba envió antes de morir
Se conocieron los últimos mensajes que Daniela Villalba intercambió con una amiga antes de ser asesinada en su departamento de la ciudad de Córdoba. La conversación, que se produjo durante la noche del pasado lunes, se convirtió en una pieza clave de la investigación porque permitió reconstruir los minutos previos al crimen y delimitar el horario en el que pudo haber ocurrido el ataque.
La joven, de alrededor de 29 años, fue encontrada muerta en su vivienda del barrio Cofico, con heridas de arma blanca. Mientras los investigadores analizan las comunicaciones, las cámaras de seguridad y distintos elementos secuestrados, la principal sospecha apunta a un hombre que habría estado con ella antes del asesinato y que fue registrado cuando abandonaba el edificio.
La secuencia de mensajes reveló que Daniela esperaba recibir a una amiga. Sin embargo, cuando la mujer llegó al inmueble, aproximadamente 15 minutos después de la última conversación, nadie respondió sus llamados.
El teléfono de la víctima también desapareció, una circunstancia que dificulta las pericias y que llevó a los investigadores a concentrarse en los registros de WhatsApp conservados por sus contactos.
Los últimos mensajes de Daniela Villalba antes de ser asesinada

La joven, de alrededor de 29 años, fue encontrada muerta en su vivienda del barrio Cofico,
La conversación comenzó entre las 22 y las 23 del lunes 19 de octubre, cuando Daniela le avisó a una amiga que estaba ocupada y que volvería a comunicarse con ella. “Me voy a ocupar, ya te llamo”, escribió inicialmente.
Minutos después, retomó el diálogo con otro mensaje: “Ya me desocupé”.
Su amiga le preguntó entonces si podía acercarse al departamento. Daniela respondió afirmativamente y le adelantó que prepararía algo para compartir. “Sí, voy poniendo la pava”, fue una de sus últimas respuestas.
La mujer tardó aproximadamente 15 minutos en llegar al edificio ubicado sobre bulevar Las Heras al 200. Una vez allí, comenzó a enviarle mensajes para que bajara a abrirle.
“Bajá”, “estoy abajo”, “contestame”, “¿no me vas a abrir?” y “¿estás bien?”, le escribió, cada vez más preocupada por la falta de respuesta. Ninguno de esos mensajes recibió contestación.
Fuente: A 24







