INVENTO ARGENTINO
Así funciona la funda que reduce las distracciones en clases
El uso del celular dentro del aula se convirtió en uno de losdesafíos cotidianos para docentes, estudiantes y familias. Notificaciones,mensajes y la posibilidad permanente de mirar una pantalla pueden interrumpiruna explicación o desplazar la atención de lo que sucede en clase.
A partir de esa situación nació NoDis, unaempresa de Paraná, Entre Ríos, que desarrolló una funda individual para guardarel celular durante la jornada escolar sin que el alumno tenga que entregárseloa un docente ni dejarlo en un espacio común.
“Veía cuánto tiempo los chicos pasaban pendientes del celulary cómo los docentes tenían que interrumpir constantemente sus clases paradecirles: ‘dejen el celular, guarden el celular, presten atención’”, explicaOrnella Varisco, psicopedagoga y gerenta de NoDis.
La propuesta, aclara, no parte de una mirada contraria a latecnología. “Noestamos en contra de la tecnología ni queremos quitarles el celular a loschicos. Creemos que la tecnología es parte de nuestra vida y que tenemos queaprender a utilizarla de manera responsable”, sostiene.
Cómo funciona la funda que bloquea las señales
El modelo actual tiene neopreno en el exterior, unajaula de Faraday en su interior y un cierre magnético reforzado mecánicamente.La jaula está diseñada para bloquear las señales de comunicación mientras eldispositivo permanece correctamente cerrado. Al finalizar la jornada, losalumnos utilizan una base específica para desbloquearla y recuperar el accesonormal al teléfono.
El sistema de apertura utiliza un imán de 15.000gauss y, según sus desarrolladores, no puede abrirse simplementeacercándole un imán convencional. La empresa aclara, de todos modos, que nosería correcto afirmar que una funda física resulta imposible de romper ovulnerar bajo cualquier circunstancia.

Al ingresar a la institución, cada estudiante coloca suteléfono dentro de una funda que conserva consigo durante todo el día. (Imagen:NoDis)
El desarrollo llevó aproximadamente un año y atravesódistintos prototipos. Durante las primeras pruebas, incluso hubo estudiantesque lograron abrir o romper algunos modelos, una experiencia que el equipoutilizó para reforzar los materiales y modificar el mecanismo de cierre.
Otro aspecto contemplado son las emergencias. El alumnomantiene siempre el celular consigo y el sistema cuenta con una guía deimplementación para que cada institución establezca cómo actuar cuando seanecesario acceder al dispositivo.
También se prevén excepciones para estudiantes que necesitenutilizarlo por motivos médicos, de accesibilidad u otras circunstanciasparticulares, que deben evaluarse junto con la escuela y la familia.
Qué ocurrió durante las primeras experiencias en escuelas
NoDis realizó experiencias piloto durante 60 días entres instituciones educativas privadas, con una población aproximadade 450 estudiantes.
Según las encuestas realizadas por el propio proyecto duranteesas pruebas, se registró una mejora del 45% en la atención durante lasclases y una reducción del 35% en las interrupciones. Se trata deresultados informados por NoDis a partir de sus experiencias piloto.
Varisco también destaca cambios que, según cuenta, comenzarona observar en los recreos. “Los chicos vuelven a conversar, a jugar entreellos, a compartir momentos y a mirarse a la cara”, señala.
Para la psicopedagoga, la escuela no es solamente un espaciopara aprender contenidos, sino también un ámbito en el que se desarrollanvínculos y habilidades sociales.
La aceptación tampoco fue inmediata. Algunos estudiantes semostraron inicialmente reacios a guardar sus teléfonos, pero, según relataVarisco, con el tiempo comenzaron a incorporar el procedimiento como parte dela rutina escolar. Incluso alumnos que no formaban parte de las pruebaspreguntaban cuándo podrían utilizar las fundas.
El proyecto también mantuvo reuniones con autoridadesdel Consejo General de Educación de Entre Ríos (CGE), dondepresentó el sistema y las experiencias realizadas. Según NoDis, se analiza laposibilidad de desarrollar una nueva prueba piloto en una institución educativade la provincia.
Menos pantalla no significa automáticamente más aprendizaje
Varisco insiste en que retirar temporalmente el acceso alcelular no resuelve por sí solo los problemas educativos.
“No significa que, por guardar un teléfono,automáticamente un chico vaya a aprender más, sino que estamos creando unentorno en el que hay menos estímulos digitales compitiendo por su atención”,explica.
Desde su mirada psicopedagógica, también deberían acompañarseotros hábitos: lectura, juego, actividad física, descanso adecuado,conversaciones familiares y momentos compartidos sin pantallas.
Y agrega un aspecto que considera fundamental: elejemplo de los adultos. “Es difícil pedirles a los chicos que dejen elcelular si nosotros estamos permanentemente pendientes del nuestro”.
El objetivo, sostiene, no es que los estudiantes aprendan avivir sin tecnología, sino que puedan utilizarla sin que desplace otrasexperiencias.
“El verdadero desafío no es que los chicos aprendan avivir sin tecnología, sino que aprendan a vivir con ella sin perder lacapacidad de conectarse con el mundo que tienen delante”.
Mientras continúa trabajando en la implementación escolar,NoDis también desarrolla una aplicación y un sistema de seguimiento que, en elfuturo, podría generar una alerta en un dispositivo autorizado cuando una fundasea abierta durante la jornada. La compañía aclara que esa funcionalidadtodavía se encuentra en desarrollo.
Fuente: TN - BIENESTAR






